Ogopogo, el monstruo canadiense

Todos hemos oído hablar del famoso Nessie, el monstruo del lago Ness en Escocia. ¿Pero sabías que Canadá también tiene su propio monstruo? Ogopogo es una especie de dinosaurio o serpiente marina de unos 15 metros de largo que según cuentan vive en el lago Okanagan de la Columbia Británica. 

Curiosamente, los avistamientos de este monstruo son anteriores a los de Nessie ya que fue en 1926 cuando se reportó haberlo visto. Sin embargo, las historias de Ogopogo empiezan con las leyendas indígenas en las que se cuenta que un nativo llamado Kel-oni-won había asesinado a un anciano muy respetado con un garrote. Como castigo por su crimen, el Creador lo convirtió en una serpiente marina que debía vivir por siempre en el lago. 

Ogopogo Monstruo canadiense Red Leaf

Según las descripciones hechas, se trata de una criatura con la piel oscura de color verde o gris, tiene varias jorobas y su cabeza se asemeja a la de un caballo o una cabra. Las comparaciones con Nessie a lo largo de la historia han sido inevitables, pero los expertos aseguran que Nessie es un plesiosaurio mientras que Ogopogo es un Cetoides Basilosaurus, es decir, una especie de ballena primigenia. 

El avistamiento de Ogopogo en 1926 causó mucha impresión y tuvieron que pasar cuarenta años hasta que en 1968 un conductor asegurara haber visto una criatura de la que hizo una grabación que se perdió. Más recientemente, en 2018, se produjeron tres avistamientos de una criatura a la que describieron como una serpiente gigante de color negro.

Ogopogo es el caso más documentado con respecto a avistamientos de monstruos y existen múltiples teorías relacionadas con su existencia que van desde la atribución de un pasado prehistórico hasta la negación absoluta de que tal criatura pueda habitar este lago canadiense. Para algunos la explicación más lógica que se da es que se trate de una ilusión óptica de las ondas del mar producidas por la fauna del lago como esturiones o castores. Según los biólogos, un animal tan grande no podría vivir en un lago de estas dimensiones y que si fuera real, entonces los avistamientos serían aún más habituales. En cualquier caso, el día que vaya a este lago me iré cámara en mano por si a Ogopogo le da por pasearse por allí.