Cartón de huevos, invento canadiense

Cada vez que vamos al supermercado hay un elemento que pocas veces falla en estar en nuestra lista de la compra, quitando la leche, el pan y, por supuesto, el chocolate, estamos hablando de los huevos. Los usamos para muchas recetas, ya sean saladas como dulces: pasta, rebozados, bizcochos, cualquier tipo de huevo en sartén (frito, revuelto, tortilla francesa y de patatas...). Para cualquier cosa que te puedas imaginar. Pero hoy no queremos hablar de su contenedor, de la caja de cartón que los mantiene sin romperse.

Esta caja de cartón fue un invento canadiense. En 1911, Joseph Coyle, un editor de periódicos, en el pueblo Smithers, Columbia Británica, creó la caja de cartón que hoy conocemos para proteger los huevos. Este invento surgió para ayudar una disputa entre un granjero local y el manager del hotel, el cual se quejaba que los huevos siempre llegaban rotos. Esto se debía que se repartían en cestas de metal, y claro, el movimiento de estos rompía el producto.

Por supuesto, que el invento se fue mejorando y, hasta se llegó a patentar. Pero lo importante es el origen de este que nació de una pequeña disputa en un pueblo canadiense y como una persona encontró la solución en algo tan sencillo como el cartón.