Historia de los campamentos de verano

Canadá es un gran país a nivel educativo. Su gran abanico de posibilidades que ofrece para aprender, estudiar y desarrollarse como una persona de mundo. Quitando los clásicos programas académicos de año completo o trimestre o los famosos cursos de verano para desarrollar tu nivel de inglés, hay uno de ellos que destaca por su historia y arraigo dentro de la cultura canadiense: los campamentos de verano.

Los primeros campamentos de los que se tiene constancia se ubican en Nueva Inglaterra, Estados Unidos y datan de inicios del siglo XX. Aunque comenzaron siendo unos 100, en 1918 ya había más de 1000 por la zona. A día de hoy existen muchos tipos de campamentos, pero los más clásicos y que más han perdurado son los que están alejados de las grandes urbes, cerca de algún río o lago e intentan imitar las costumbres de los nativos americanos, mediante actividades como: cano, tiro con arco, hogueras, manualidades...

En Canadá este tipo de campamentos son muy populares, tanto que hay muchos que mantienen sus puertas en invierno o incluso algunos que integran a toda la familia y no solo a los menores. La importancia de los campamentos para los canadienses es esencial, la gran mayoría de canadienses durante su adolescencia pasan su verano durante el campamento y más tarde suelen convertirse en monitores de los mismos. El asistir a ellos crea en los participantes una sensación de comunidad y amistad que no se puede experimentar de otra manera.

Como dato final decir que la mayoría de grandes campamentos en Canadá se ubican en Ontario, ya que es la zona natural que más se asemeja ala idea original de los campamentos, cabañas de madera alejadas de toda ciudad con un lago cerca para vivir la naturaleza en todo su esplendor.