La amabilidad canadiense en tiempo de guerras

Durante la Segunda Guerra Mundial hubo una gran cantidad de prisioneros por ambos bandos. Estos prisioneros eran transportados a distintas prisiones alrededor del mundo. Sabemos que estos tiempos fueron muy difíciles, pero queremos resaltar una historia curiosa y alegre que ocurrió en territorio canadiense.

A lo largo del territorio canadiense se crearon diversos campos para retener a los prisioneros de guerra alemanes. Llegó haber más de 35.000 prisioneros en Canadá, los cuales estaban sujetos a un programa del gobierno canadiense que más tarde se conoció por el nombre "lo mejor que me ha pasado". Tal fue la repercusión del programa sobre los presos, que, tras el fin de la guerra, más de 6.000 prisioneros no querían volver a sus países.

prisioneros alemanes canada

Estos campos a pesar de ser prisiones (por cierto, vigiladas por la Policía Montada), eran conocidas por su buen trato a los prisioneros. Los cuales disfrutaban de ciertas "libertades". Había campeonatos de futbol o hockey, bandas de música y lo mejor es que les ofrecían puestos de trabajo para ayudar a los granjeros de la zona. Fue este último punto el cual hizo que muchos quisieran quedarse en Canadá ya que eran considerados como una parte importante para los pueblos y comunidades donde trabajaban.

Si queréis más información o historias particulares de estos presos os dejamos este magnífico artículo.